jueves, 24 de febrero de 2011

Dios y yo

Dios y yo somos íntimos amigos,
Dios y yo nos queremos como hermanos.
Él tiene para mí llenas sus manos
de bálsamos, de almíbares de trigos.

Yo tengo para Dios todos los higos
de mi huerto interior y los lozanos
frutos de los espléndidos manzanos
de una fe que se expresa sin testigos.

Dios y yo caminamos siempre juntos,
tratando de encontrar los mismos puntos
donde tienen unión nuestros amores.

Así vamos por montes y ciudades:
¡yo siempre bendiciendo sus bondades,
Él siempre perdonando mis errores!

Araya, Carlomagno. Mina y montaña. Litografía e imprenta LIL S.A. 2009

miércoles, 23 de febrero de 2011

La naturaleza

Eres madre de vida eterna.
Tus manos nos dan sustento.
Tu corazón un hogar.
Eres digna de amor y respeto.

Posees paisajes exóticos,
que irradian tu mayor belleza.
Te aprecian algunos pocos
que con ternura te protegen.

¡Maldito el hombre!
que te hiere sin cesar.
No saben que borrarnos puedes
si  de verdad quisieres.

Tu amor es muy grande,
pero también tu furia.
Lo mereces todo
sin dar nada a cambio.

Zamora, Isaac. 2010

Mi reina

Mezcla de reina y soberana
por tu cintura
flamea tu pelo
exhibiendo tu belleza,
transitas en la enseñanza
de Dios y de la misma naturaleza.


Tus labios
fruto carnoso
vigorosos en su color,
despliegan un sin fin de palabras
tornando tu voz
como el canto de la vida.


Tus pasos de damisela
como doncella en un cuento,
tocada por un hada
brillan tus ojos
en simples mirada
reflejan el sol oculto
y convertirla en relatos.


Cintura de capullo
es la esencia del fruto maduro
encontrar en tus pechos,
rozagantes tus pétalos
que mantiene tu virginidad
en las noches de placer.


Perfecta la mujer en su belleza
y en el corazón tenga tanto amor,
tanta delicadeza,
tanto para dar,
un ser tan bonito
puede darme tanta dulzura,
y llevar en su vientre
una vida en la que sus genes
serán los mas puros
y de Dios…


Anónimo

martes, 22 de febrero de 2011

Canto a la Virgen

!Oh virgen sacrosanta
la más pura y hermosa¡
Tu concepción dichosa
mi voz ensalzará

!Oh cándida azucena
suavísima fragante
en el primer instante
única, pura, flor¡

!Oh mística purpurea
bella, divina rosa,
que intacta y graciosa
no la verá el mundo igual¡

!Oh bellísima aurora
siempre al orbe deliciosa
del sol de la justicia
vestida de suma luz¡

!Oh sol entronizado 
en la mitad del día
dulcísima alegría
de la ciudad de Dios¡

Rojas, Jerónimo. Versos a los salvadores. 1922

No eres mas Santo...

"No eres más Santo porque
te alaben, ni más vil porque
te desprecien. Lo que eres, eso
eres, y no puedes ser más grande
de lo que Dios sabe que eres"

                      Tomás de Kempis

sábado, 19 de febrero de 2011

Corazón Santo

Corazón Santo,
tu reinarás
tú nuestro encanto
siempre serás.

Tú solo puedes
Omnipotente
mi sed ardiente
refrigerar.

Aquí bien mío,
aquí el postrero
suspiro quiero
y por tí exhalar.

Divino pecho
donde se inflama
la eterna llama
de caridad.

¿Por qué la tienes
ahí encerrada
y no abrazada
la Tierra está?

Con lazo amigo
con lazo estrecho
tu amante pecho
vengo a buscar.

A ti suspiro,
ábreme el seno
que en él ¡cuán bueno
es habitar!

¡Oh, corazón sagrado!
¡Oh, víctima de amor!
Sea siempre alabado
Jesús mi Salvador.

Rojas, Jerónimo. Versos a los salvadores. 1922

Oración Campestre

La oración que Dios escucha
con mucho más prontitud,
es la que hace el campesino
al depositar la semilla
en el surco que abrió.

Su mirada eleva al cielo
y su más sincero anhelo
a su Padre implora.

Dios no se hace esperar,
y el milagro de la vida
aparece al germinar.

Se levanta el tallito
cuan manos en oración,
cual palmas, sus hojas verdes
como sonrisas, la flor.

Y el fruto que da sustento
a mi cuerpo peregrino,
que aunque ambicioso y mezquino,
soy protegido del creador.

Campesino de mi tierra
que orás, con tu sudor
no dejes de orar por mí
a tu Padre proveedor.

Oh, mi benigno Señor,
que derramas tu granero,
con esplendidez y esmero,
sobre el altar, lomillo
que el campesino abrió.

Con este humilde verso,
Oh Señor del universo,
alabarte quiero yo.

Cordero, Ulises. Poemario de tres épocas. Editorial Mirambell S.A. 2004