sábado, 19 de febrero de 2011

Oración Campestre

La oración que Dios escucha
con mucho más prontitud,
es la que hace el campesino
al depositar la semilla
en el surco que abrió.

Su mirada eleva al cielo
y su más sincero anhelo
a su Padre implora.

Dios no se hace esperar,
y el milagro de la vida
aparece al germinar.

Se levanta el tallito
cuan manos en oración,
cual palmas, sus hojas verdes
como sonrisas, la flor.

Y el fruto que da sustento
a mi cuerpo peregrino,
que aunque ambicioso y mezquino,
soy protegido del creador.

Campesino de mi tierra
que orás, con tu sudor
no dejes de orar por mí
a tu Padre proveedor.

Oh, mi benigno Señor,
que derramas tu granero,
con esplendidez y esmero,
sobre el altar, lomillo
que el campesino abrió.

Con este humilde verso,
Oh Señor del universo,
alabarte quiero yo.

Cordero, Ulises. Poemario de tres épocas. Editorial Mirambell S.A. 2004

1 comentario:

  1. Este poema fue escrito por un gran hombre trabajador, entusiasta, amable, entregado por su familia y por su pueblo. Con este hermosos escrito recordamos al gran Ulises Cordero; hijo de padres ramonenses. Gracias Ulises por tu fervor, amor y pasión.

    ResponderEliminar