sábado, 19 de febrero de 2011

Corazón Santo

Corazón Santo,
tu reinarás
tú nuestro encanto
siempre serás.

Tú solo puedes
Omnipotente
mi sed ardiente
refrigerar.

Aquí bien mío,
aquí el postrero
suspiro quiero
y por tí exhalar.

Divino pecho
donde se inflama
la eterna llama
de caridad.

¿Por qué la tienes
ahí encerrada
y no abrazada
la Tierra está?

Con lazo amigo
con lazo estrecho
tu amante pecho
vengo a buscar.

A ti suspiro,
ábreme el seno
que en él ¡cuán bueno
es habitar!

¡Oh, corazón sagrado!
¡Oh, víctima de amor!
Sea siempre alabado
Jesús mi Salvador.

Rojas, Jerónimo. Versos a los salvadores. 1922

1 comentario:

  1. Este poema nunca fue publicado en una editorial. Se encuentra en un cuaderno de poesía que pertenecía al señor Jerónimo Rojas, abuelo de Beatriz Rojas, quien es mi abuela actualmente.
    La historia de Jerónimo es muy particular; pero, eso es parte de otra historia.

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